amigos en el trabajo life coach santa cruz de tenerife canarias
EM Coaching Coaching y Psicologia ¿Necesitas tener conexiones personales en el trabajo?

¿Necesitas tener conexiones personales en el trabajo?



amigos en el trabajo life coach santa cruz de tenerife canarias

¿Sientes que necesitas tener un cierto nivel de conexión emocional de tipo personal en el trabajo? Seguramente pienses que es algo que te viene bien para poder desempeñar mejor tu labor. Cuando cuentas con un buen ambiente profesional todo se vuelve más fácil y hasta los días más intensos y exigentes se pasan más rápido cuando existe afinidad y apoyo mutuo.

Sin embargo, en la práctica puedes experimentar cómo mantener una línea clara entre lo personal y lo profesional es esencial no solo para tu eficacia en tu desempeño sino también (y yo diría, sobre todo) para tu bienestar general.

En este artículo te propongo que reflexiones sobre varios puntos clave para mantener una actitud profesional. Un reenfoque que sin duda disminuirá esa presión que tarde o temprano sientes cuando intentas forjar conexiones que, en la mayoría de los casos, son producto del azar.

La «familia» del trabajo es como la de sangre. No se elige. Te toca la que te toca. Y con esas cartas tienes que jugar tu partida de la mejor forma que sepas o puedas. Si tus cartas son buenas, pues genial, tienes algo muy importante a tu favor. Pero si no lo son… bueno, ya sabes lo complicado que se vuelve todo cuando no lo son.

De entrada empezaremos reflexionando sobre la importancia de poner unos límites claros que comenzarán a delimitar ambos espacios en tu vida. Es la base para no equivocarte con el tipo de relaciones que te conviene tener cuando trabajas.

En el siguiente nivel te hablo de que son los objetivos comunes los que realmente unen a las personas en una empresa Fíjate que hasta hace poco se usaba la palabra «empresa» no como sociedad mercantil sino como sinónimo de gran objetivo, una aventura en la que un grupo de personas se embarcaba. Te hablo de esta gran aventura y de que el tipo de relación necesaria no tiene que ser necesariamente personal sino sobre todo profesional y basada en el respeto.

Aunque con estos dos niveles considero cumplido el objetivo del artículo he decidido añadir uno más para complementarlo tratando dos dinámicas que, llegado el momento, te servirán de ayuda en la gestión de conflictos: la columna izquierda y el «Pienso-Siento-Quiero«.

Lo más básico: definir límites claros


Es fundamental establecer y respetar límites claros entre lo personal y lo profesional. Esto no significa ser frío o distante, sino entender que el trabajo es un entorno donde la eficiencia y la colaboración deben prevalecer sobre las afinidades personales. Aprender a decir «no» de manera respetuosa y mantenerse enfocado en las tareas y objetivos laborales ayuda a preservar estos límites. ¿Cómo puedo establecer límites saludables entre mi vida personal y profesional?

+ Tiempo de trabajo y personal >>> Define claramente tus horas de trabajo y respétalas. Evita trabajar fuera de estas horas siempre que sea posible. Si estás en casa, establece una rutina y un espacio de trabajo que te ayude a separar el tiempo laboral del personal.

+ No pasa nada por decir «no» >>> Ya tienes claro tus horas de trabajo y diferencias bien lo que es tu vida personal de tu vida laboral. Esto hará más fácil establecer límites a la hora de decir «no» cuando se te pida realizar tareas fuera de tus responsabilidades.

Si no estás acostumbrado es normal que sientas reparos pero ten claro que todo se puede decir siempre de forma asertiva y respetuosa. También los demás, tus compañeros y jefes, se acabarán acostumbrando a estos nuevos límites que estás poniendo. Si te preguntan, explica por qué lo haces y los beneficios que tendrá seguir esta nueva línea en tu desempeño laboral.

+ Valores y prioridades >>> ¿Qué expectativas tienes sobre tu vida laboral? ¿Son realistas? Puede suceder que ambas áreas estén descompensadas y te descubras volcándote en el trabajo porque tu vida personal no es del todo satisfactoria. Es normal, te implicas en las áreas en las que más realizado te sientes para intentar eliminar este malestar pero mirar para otro lado no suele ser una buena idea a largo plazo. Refugiarte en el trabajo te puede ayudar en un momento personal especialmente complicado pero solo de forma temporal. A la larga no es un sistema que pueda funcionar y nunca llega a compensar del todo por mucho esfuerzo que hagas en que así sea.

Nivel Medio: Respeto y Objetivos Comunes


En este momento ya eres consciente de varios puntos que puedes explorar y que te pueden ayudar a entender por qué buscas con tanta intensidad tener conexiones emocionales en tu vida laboral: quizás porque estás compensando una carencia en tu vida personal o no has definido el límite entre una y otra vida. O porque te cuesta decir que no. O por ninguna de las anteriores, toda realidad es compleja y requiere un abordaje personalizado. En este nuevo nivel de trabajo vamos a observar puntos relacionados con el respeto y los objetivos comunes.

+ Respetar a todos por igual >>> El respeto en tu lugar de trabajo no debe depender de las relaciones personales. Es normal que puedas tener más sintonía, más afinidad con algunos compañeros que con otros, pero el trato a todos ha de ser el mismo. Si te pasara a ti, ¿te gustaría que te trataran de forma diferente? Seguramente no.

Esta capacidad de ser profesional en el trato me parece imprescindible y muy de agradecer. Es como decirle sin palabras a otra persona «ambos sabemos que no nos caemos del todo bien porque somos muy diferentes, pero somos capaces de trabajar juntos porque estamos comprometidos con un objetivo que ambos tenemos y en el que elegimos colaborar». Lo cual nos lleva al siguiente punto, los objetivos comunes.

+ Centrarse en los Objetivos Comunes >>> Independientemente de las relaciones personales, todos en el lugar de trabajo comparten un objetivo común: el éxito de la empresa o proyecto. Mantener este enfoque te ayudará a minimizar las distracciones emocionales y fomentar un ambiente de trabajo más objetivo y orientado a resultados.

+ Separar lo Personal de lo Laboral >>> Cada uno de tus espacios tiene sus reglas, sus normas y comportamientos apropiados o no. Aprender a separar los asuntos personales de los profesionales es crucial. Esto significa no permitir que las emociones personales influyan en tus decisiones o interacciones laborales. También es importante no llevar problemas del trabajo a casa (ya sé lo difícil que resulta) pero es vital para mantener un equilibrio saludable entre ambos mundos,

Nivel Avanzado: Gestión de Conflictos

A este nivel lo suelo llamar «cuando las cosas van mal» y es practicamente donde puedes comprobar si los protocolos que te has marcado para el resto de niveles van funcionando bien. Es quizás el más artesano de todos los niveles, el «hand made» del día a día en el trabajo.

Incluso si tu ambiente laboral es sano, equilibrado y motivador, esos momentitos que no nos gustan nada llegan. Cansancio, burn out, malentendidos, todo llega porque somos seres humanos con sus días buenos, sus días menos buenos y sus días apocalípticos de «cualquier brisa de aire que me toque me molesta y si te pilla en medio pues mala suerte».

+ Columna Izquierda >>> De la columna izquierda te hablé en el blog hace algunas semanas. Es ese diálogo interno que se desarrolla a la par de la conversación que estás manteniendo y en la que expresas (en el silencio ruidoso de tu mente) lo que realmente estás pensando.

En el exterior, sin embargo, se desarrolla un diálogo cordial en el que nada de esto sale a la luz. Y esto por lo general por miedo al conflicto, a parecer poco colaborativo, por no complicarte la vida teniendo que explicar lo que piensas. En resumen, crees que lo que piensas no va a ser aceptado y en consecuencia optas por no decirlo.

Al final te encuentras aceptando cosas que no quieres y que no tienen que ver con la responsabilidad de tu cargo. O también soportando situaciones que considera injustas para ti y que decides callar por si la situación empeora.

Identificar el contenido de tu Columna Izquierda y sobre todo siendo muy sincero contigo mismo te puede servir incluso para adelantarte y reconocer las señales tempranas de un desacuerdo o tensión para evitar que escale con el tiempo y algo relativamente fácil de solucionar se convierta en un dragón de siete cabezas que todo el mundo ve pero con el que nadie quiere lidiar.

+ Yo Pienso / Yo Siento / Yo Quiero >>> Junto con la escucha activa y asertiva del otro (reconocer sus problemas sin olvidarte de los tuyos) este modelo (del que te hablé aquí) es una pequeña joya que uso en mis sesiones y que es muy potente como punto de partida para comunicar al otro que hay algo que no va bien y que deseas llegar a un acuerdo para arreglarlo.

Resumiendo un poco lo que ya te había contado se trata de expresar de forma objetiva la situación («he notado que me interrumpes cuando estamos hablando con el jefe»), separar por otro lado lo que sientes al respecto («esto me causa inquietud porque no consigo terminar mis planteamientos») para terminar proponiendo una alternativa o abriendo el diálogo para llegar un acuerdo en el que los dos salgan beneficiados («¿qué te parece si entramos por separado o esperamos a saber que el jefe tendrá tiempo suficiente para atendernos a los dos y entonces entramos juntos?»)

¿Te han servido de reflexión estos puntos? ¿Qué te llevas? ¿Lo compartes en los comentarios?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post